A dos décadas de la desaparición de la docente Ángela Beatriz «Betty» Argañaraz, su hermana Liliana sacudió la causa con una revelación: un testigo que teme por su vida le aseguró que los restos de la maestra estarían dentro del Colegio San Francisco. La mujer contó que se reunió personalmente con el informante, quien se niega a declarar ante la Justicia por miedo.
El caso tuvo condenas en 2009, cuando Susana Acosta y Nélida Fernández fueron sentenciadas a 20 años de prisión por el homicidio, pero el cuerpo jamás apareció. Liliana denunció que la investigación quedó paralizada y que sus pedidos para reactivar la búsqueda nunca prosperaron en el Ministerio Público Fiscal.
«Para la Justicia este caso sentó jurisprudencia porque hubo condena sin cuerpo, pero para nosotros Betty sigue desaparecida», sostuvo. La familia asegura que solo pide recuperar los restos para darle sepultura y renovó el pedido a la comunidad para que quien sepa algo rompa el silencio.





